El principio básico de funcionamiento de un dispositivo de protección contra sobretensiones (SPD) es el siguiente: mantiene la alta impedancia para el aislamiento cuando el circuito funciona con normalidad; cuando se produce una sobretensión transitoria (sobretensión), cambia rápidamente a baja impedancia para la conducción con el fin de descargar el exceso de energía; y, a continuación, restablece la alta impedancia, protegiendo así los equipos aguas abajo. Su proceso de funcionamiento puede dividirse en tres etapas clave, y su esencia reside en realizar la descarga de energía y la protección del circuito mediante el conmutador de estado "alta impedancia - baja impedancia - alta impedancia".
Ventajas del dispositivo SPD
- Respuesta instantánea y limitación precisa de la tensión
- Cobertura de sobretensiones en todo el escenario
- Adaptación flexible a todos los escenarios
- Gran compatibilidad
- Mitigación de los riesgos de seguridad y producción
- Reducción del mantenimiento de los equipos y de los riesgos de producción



